Este año, la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF) y la Dirección de Auditoría y Seguimiento a Obligados (DASO) celebraron un momento histórico: su primera Navidad con un árbol encendido dentro de cada institución. A simple vista podría parecer un gesto sencillo, casi rutinario en otros espacios laborales; sin embargo, para estas dos unidades jóvenes, en pleno crecimiento y consolidación, el encendido de su primer árbol representa mucho más que decoración. Es el reflejo de una cultura que empieza a tomar forma, de un equipo que se reconoce, se acompaña y se une alrededor de un propósito común.

En un año marcado por desafíos operativos, exigencias técnicas y un intenso trabajo con los sujetos obligados, este acto simbólico vino a recordarnos que las instituciones no solo se construyen con reglamentos, procesos y sistemas, sino también con humanidad. Ver a los colaboradores reunidos —compartiendo sonrisas, pequeñas anécdotas, momentos de descanso y cercanía— demuestra que detrás de cada informe, cada recorrido, cada capacitación y cada unidad móvil movilizada, hay personas comprometidas que hacen posible el avance institucional.

El árbol, entonces, se convierte en un punto de encuentro. Sus luces no solo iluminan un espacio físico, sino que también reflejan la energía y disposición de un equipo que ha aprendido a trabajar hombro a hombro, sin perder la empatía ni el sentido de colaboración. Para la UFTF y la DASO, esta primera celebración navideña representa una declaración silenciosa: estamos creciendo, estamos construyendo identidad y estamos formando una comunidad laboral sólida.

El pleno de Comisionados jugó un papel esencial al impulsar esta iniciativa, recordándonos que los gestos que fortalecen el clima laboral no son un lujo, sino una necesidad para cualquier institución que aspira a resultados sostenibles. Porque un equipo unido trabaja mejor, se comunica mejor y responde con mayor eficiencia a las demandas de su misión pública.

Que este primer árbol sea solo el inicio de una tradición. Una tradición que, más allá de lo festivo, marque cada año el compromiso renovado con la transparencia, el servicio y el trabajo conjunto. En estas luces navideñas se refleja el esfuerzo de todos, y también la esperanza de lo que vendrá.

Hoy, la UFTF y la DASO no solo celebran la Navidad: celebran la unidad, el compañerismo y el valor de construir, paso a paso, una institución que se siente viva, cercana y humana.

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